martes, 16 de junio de 2009

LOS DIEZ MANDAMIENTOS

Los 10 mandamientos del buen escritor

1. No beberás, ni fumarás, ni te drogarás. (”Para ser escritor necesitas todo el cerebro que tienes.”… y parte del que no tienes)

2. No tendrás costumbres caras. (” Es preciso decidir qué es más importante para uno: vivir bien o escribir bien.No hay que atormentarse con ambiciones contradictorias”)

3. Soñarás y escribirás; soñarás y volverás a escribir. (”No dejes a nadie decirte que estás perdiendo el tiempo cuando tienes la mirada perdida en el vacío. No existe otra forma de concebir un mundo imaginario…”)

4. No serás vanidoso. (”Si crees ser sabio, racional, bueno, una bendición para el sexo opuesto, una víctima de las circunstancias(…)es porque no te conoces a ti mismo lo suficiente para escribir.”)

5. No serás modesto. (”Nunca he conocido a un buen escritor que no intentara ser grande”)

6. Pensarás sin cesar en los que son verdaderamente grandes.

7. No dejarás pasar un día sin releer algo grande (”…no se debe cometer el error de leerlo todo para estar “bien informado”. Estar “bien informado” sirve para brillar en las fiestas, pero resulta absolutamente inútil para un escritor”.)

8. No adorarás Londres-Nueva York-París (”…Si posees una buena colección de obras de grandes escritores y no dejas de releerlos, tienes acceso a más secretos de la literatura que todos los farsantes de la cultura que marcan el tono en las grandes ciudades…”)

9. Escribirás por tu propio placer (”…si Shakespeare no puede complacer a todo el mundo ¿por qué intentarlo siquiera nosotros? Esto significa que no vale la pena que te esfuerces por interesarte por algo que te resulta aburrido.”)

10. Serás difícil de complacer (” la mayoría de los libros nuevos que leo se me antojan a medio terminar…”)

Leo en mancodelepanto que el autor de tan peculiar decálogo es el húngaro Stephen Vizinczey.

Y ahora George Orwell, 1984 ... aquellos maravillosos años...

Nunca use una metáfora, un símil, u otra figura retórica de las que estamos acostumbrados a leer o escuchar. Sobre todo las frases hechas demasiado manidas que han dejado de transmitir alguna emoción. Cuando utilicemos imágenes, han de ser frescas y poderosas.

Nunca use una palabra larga donde pueda emplear una corta. Este recurso no hace parecer más culto si no se usa hábilmente. Puede ofrecer el resultado inverso y resultar pedante o arrogante, además de que probablemente dificultará la comprensión por parte del receptor.

Si es posible recortar una frase, eliminar una palabra, siempre hay que hacerlo. Cualquier palabra que no contribuya a dar el significado exacto en un paso más corto, diluye su poder. Menos es siempre mejor.

Nunca use la pasiva donde se pueda usar la voz activa. Aunque en castellano el uso de la pasiva es más limitado, al igual que en inglés las formas verbales activas son mejores en tanto que más cortas y directas.

Nunca use una frase extranjera, una palabra científica, tecnicismo o una palabra de jerga si puede utilizar un equivalente de la lengua habitual. Hay que pensar en un receptor medio y no especializado si queremos que nuestras ideas lleguen a un mayor número de público.

Rómpase cualquiera de estas reglas en cuanto den como resultado una expresión extraña.

La mejor regla: la última, a ver si por escribir bien sacamos cosas de donde no las hay....
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