jueves, 31 de diciembre de 2009

Semana del suspiro

suspiro Foto0279

¿Cuánto cuestan vuestros suspiros?

¿Cuántos kilos de suspiros sois capaces de producir?

¿Montamos una tienda?

 

¡¡FELIZ AÑUUUU!!!

domingo, 27 de diciembre de 2009

…con Ángel González…

Ya empezaba a dudar de que esta foto existiera. Era uno de los más grandes y conseguí hacerme una foto con él un año antes de que muriera, en un recital que dio durante la Semana Negra. Le pregunté que si podía hacerme una foto con él mientras me firmaba un libro, él me preguntó tres veces mi nombre  y terminé por deletreárselo… sorpresas de las mudanzas…

angelgonzalezyyo

Breves acotaciones para una biografía

Cuando tengas dinero regálame un anillo,
cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca,
cuando no sepas qué hacer vente conmigo,
pero luego no digas que no sabes lo que haces.

Haces haces de leña en las mañanas
y se te vuelven flores en los brazos.
Yo te sostengo asida por los pétalos,
como te muevas te arrancaré el aroma.

Pero ya te lo dije:
cuando quieras marcharte ésta es la puerta:
se llama Ángel y conduce al llanto.

 

Me basta así


Si yo fuera Dios
y tuviese el secreto,
haría
un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
-de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día,
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando  -luego-  callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Donde habite el olvido

(Luis Cernuda)

Donde habite el olvido

Allá en el jardín de mis sueños

Entre la alta hierba.

Le dedico un minuto de pasión

Para el bronco olvido.

Dios que no hace efecto

Que no se notan sus efectos.

El olvido

Quién hallara la memoria de los peces.

Ser pez.

Vivir como un pez

Para captar su olvido. Su eterno olvido...

jueves, 17 de diciembre de 2009

Tratado de anatomía

 

Sigo con la erótica…. jejej…. bueno tampoco creáis, sólo tengo un poema más sobre esta temática, tengo que sentirme muy inspirada para escribir algo erótico…

Si fuera profesora de anatomía

No me limitaría a impartir

Mis clases mediante el clásico método

De abrir un libro por la página que toque y

Decir:

“Hoy toca la mano”.

Porque

Si fuera alumna de la clase de

Anatomía

En primavera

Aún adolescente

Y de sangre hirviente

Sólo pensaría:

“Las manos siempre tocan

De hecho saben tocar muchas cosas

Y de muy diferentes maneras.”

Volviendo a la profesora

De anatomía

No abriría un libro y diría:

“ Esto es una mano

llena de falanges”.

Diría algo más como:

“Estas son tus manos

formadas de crueles dedos

cumplidores de deseos:”

Tampoco sería un :

“Esto es la boca

que consta de labios, dientes y lengua”

“Esto otro las trompas de Eustaquio

que no deben confundirse nunca con las de Falopio”

mi explicación sería algo así:

“Y tu boca

suave remanso desde el cual

las palabras vuelan a mi oído

cuando no se equivocan

y viajan hacia otras

partes de mi cuerpo”.

Sería una explicación mucho más

Interesante

Pero pobres pacientes

La cara que se les quedaría

Cuando su médico les pidiera

Que “abrieran

El suave remanso de su boca”

Para observarles las anginas.

La explicación de esta

elucubración tan extraña

viene al caso de una visita

a mi médico de cabecera.

Estaba yo

Más que dolorida

Molesta

Por una extraña erección.

Sí, digo bien.

Erección.

Cosa extraña teniendo

En cuenta mi condición de fémina

Pero era una erección

Cutánea

Eso sí.

Mi piel

La de todo el cuerpo.

Estaba roja, henchida

Y acalorada.

Era como si la sangre

Se revolviera sin orden

Ni concierto.

Y me fui al médico

Con todo mi cuerpo en erección.

Cuando entré en la consulta

Y le comenté a la médica (era nueva)

Me dijo ocho palabras exactamente

Que provocaron en mí

Por segunda y consecutiva vez en mi vida

Otra erección.

Las palabras eran:

“Quítese la ropa y túmbese en la camilla”.

La segunda erección

Se producía en una de las

Partes de mi cuerpo

Que hacía mucho tiempo

Que no se manifestaba.

Mis cejas.

Y allí estaba yo

Desnuda, ante una extraña

Colorada por completo

Aunque no de vergüenza

Con mi cuerpo en ebullición

Y mis cejas levantadas.

Vamos, en erección completamente.

La explicación sobre las causas

Que produjeron mi segunda erección se basan

En un pensamiento que me subyugó:

“Es la primera vez que me dicen algo así.”

Y suspiré:

“qué se le iba a hacer. Alguna vez

tendría que ser la primera,

aunque no me la esperaba así, la verdad”.

Primero me palpó un brazo:

“¿Tienes picores?”

Mi boca procedió a responder

Negativamente

Aunque mi mente tenía otra

Respuesta hacía ya mucho tiempo:

“No, la piel no me pica

pero, a veces, en los ojos

me entran picores, como si se quedaran

secos y, de repente,

siento una gran necesidad de rascármelos

por dentro, pero no puedo

y entonces,

lloro”.

Luego procedió como ella misma dijo

A reconocer mi abdomen

Y digo yo,

Si reconocer significa

Volver a conocer lo ya conocido

¿Cómo lo iba a hacer con el mío

si era la primera vez que lo veía y tocaba?

Silencio.

Procedió a aplicar el método

Preestablecido,

Apoyó una mano sobre la otra y presionó

Con los dedos,

Cada dos centímetros preguntaba:

“¿Te duele?”

Y yo negaba con la cabeza

Aunque ésta ya estaba dando

En silencio como es su costumbre

Una respuesta alternativa,

Sin apartar la vista de aquellos dedos,

“Ahí no me duele

pero más arriba

sobre el pecho izquierdo

a veces siento como una presión

y unos ruiditos, un tan-tan

como si algo quisiera salir corriendo

de allí, algo que no tiene voz

pero que quiere gritar”.

Más tarde le tocaron, mejor

Dicho,

Tocó mis rodillas

Muslos y nalgas.

A la altura de las últimas

Me entraron ganas de decirle

Que me cogiera el dedo

Gordo del pie derecho

Y que tirara de él.

Pero no sabía bien a cuento

De qué

Provenía aquel antojo

Y no podía pedírselo

Porque

Precisamente aquel dedo

Era la única parte de

Mi cuerpo

Que no sufría de la erección, ni del

acaloramiento.

Cuando acabó con mis piernas

Se quitó los guantes de látex,

(atención al simbolismo que encierran esos guantes)

y los tiró a la basura

en un movimiento lento, descendente y

ya acostumbrado.

Y me dejó allí, durante unos segundos

Tumbada, desnuda e interrogante,

Mientras escribía algo en un papel.

Me vestí o mejor dicho, revestí

Un poco confundida y con la erección a pleno rendimiento

Y aquella médica nueva me extendió una receta:

“Es alergia”

Ésta vez sí que pregunté

Con la esperanza cumplida

De que no supiera, y no supo,

Responderme aunque mi mente ya trabajaba en la respuesta:

“Alergia a la vida

miedo a tener que arriesgarme

a apostar cuando no siempre se gana

Alergia al sol

Miedo a que su calor me atrape.”

Observé los guantes

Que descansaban sobre otro montoncito

Y me dieron ganas de recogerlos

Como prueba inequívoca de que aquel reconocimiento

Había existido.

Pero la médica esperaba a que me fuera

Para llamar a otro paciente y ponerse unos guantes nuevos

Así que me fui.

Luego se me ocurrió que si yo hubiera sido yo la médica

Y ella mi paciente

Mi método no hubiera sido una buena alternativa a sus

ocho concisas, simples, claras y llanas palabras:

“Quítese la ropa y túmbese en la camilla”

Hubiera sido todo silencioso,

La hubiera tumbado en la camilla

Entrelazando mi boca con la suya

Para que ni a su boca, ni a su mente

Le hubieran dado tiempo a esbozar ninguna

Opinión ni pensamiento sobre lo que estaba ocurriendo.

Le hubiera quitado la ropa, por no decir arrancado,

Aunque habría sido todo muy torpe

Conociendo y reconociendo

Mi poca experiencia en estas situaciones

Y la hubiera conocido y reconocido

No sólo con mis manos, desnudas

Sin guantes ni látex por el medio.

Y con todo mi cuerpo que se hubiera rendido

Ante el sobrecogedor impulso de estudiar toda

Su anatomía.

Entonces, ella no habría venido a mí

Ni yo sería médica y la erección cutánea

Más que la causa sería

El efecto y más que la enfermedad

Sería la cura.

Finalmente entré en la farmacia

Compré y tomé lo que decía en su receta

Y volví a mi casa

Mientras sentía que la erección se aliviaba.

Prometiéndome como medida de prevención

para mi salud.

Que cambiaría de médica.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Noche extraña

 

¿Sigues ahí?

Ayer te vi

Adoptaste una posición

Muy lasciva.

Como cuando yo estoy excitada.

Exactamente en esa postura.

Luego me enseñaste tus pechos

“¿Te gustan?”

Preguntaste en silencio, sólo con tu mirada.

Los observé, también en silencio

Y luego mi pensamiento se perdió

Aparté mi mirada de tu cuerpo

Y se quedó olvidada por la superficie porosa

De la pared del techo.

La atravesé llegando al oscuro mundo

Donde no existen las palabras.

Tú no me quitabas el ojo de encima

Cansada también,

Hasta que volví de mi ensueño.

Y cuando apagué la luz

Agotada de jugar contigo

Que me miras desde ahí arriba.

Siempre desde el techo

Dejo de verte y

Sólo quedan las estrellas

Tímidas y brillantes

Colgando del cielo.

Y cerré los ojos

Poquito a poquito

Cuando ya nos uníamos las dos

Aunque nunca en tu lado del espejo

Y volvía a ser la única yo

Que se tapaba con la manta y dormía.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Trailers

Daybreakers                                                                    

 

Legión…

 

 

Airbender

 

The wolfman¡¡¡ toma repartazo que tiene¡¡¡

De momento ya es suficiente… el 2010 viene calentito… por lo menos en lo que a pelis se refiere

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Capítulo 8

Capítulo 8 “la intuición”

Pasaron varios meses, en los que reconstruyeron por completo la comuna. Las relaciones entre el poblado y el Oráculo se estrecharon puesto que los demás poblados habían desaparecido por completo y la población había menguado considerablemente. La mayoría de los soldados volvieron al trabajo en el huerto y a cuidar el poco ganado que les quedaba.

La vigilancia de Ciudad Zinc en un principio reforzada con los telépatas, fue relajándose cada vez más, hasta que, aparte de Shine y algunos más todos volvieran a su rutina.

En el poblado únicamente la catapulta recordaba aquellos días sangrientos. Todo había vuelto a la normalidad.

El niño de Aliana ya casi sabía andar. Freak era lo suficientemente independiente y enseñaba a cazar a los niños más pequeños. Había empezado a relacionarse con un chica vidente, Ariadna, huérfana como él.

Ann y Luna vivían juntas. Luna aún tenía pesadillas algunas noches y Ann estaba preocupada, no veía muy convencida a Luna de que si se encontraban con A- Non deberían acabar con él. Además Aliar se comportaba de manera muy extraño desde que habían ido en busca de A-Non. Todos los días lo encontraba, al atardecer, paseando en dirección Ciudad Zinc, y por unos momentos se quedaba mirando fijamente hacia allí, en silencio. Anne, se dio cuenta de que no observaba simplemente, se estaba comunicando o esa sensación daba al menos. En más de un ocasión lo rozó con las manos para intentar tener una visión sin resultados. Había decidido vigilarlo pero el paso del tiempo y la tranquilidad permitieron que bajara la guardia.

Aliar esperaba la señal. A-Non enseguida se repondría de sus heridas y les atacaría. Para llevar a cabo su plan necesitaba atacar por sorpresa al poblado. En los demás lugares del mundo iniciaría un ataque para acabar con los últimos focos de resistencia humana. El destino había querido que la mayor amenaza para los humanos y también el único que podía evitar el desastre, vivieran a escasos kilómetros de distancia.

Shine se convirtió en aquellos meses, en un experto cazador. Sus poderes, unidos a las enseñanzas de Freak y los consejos de Adrian terminaron por convertirlo en un buen guerrero y cazador. Disfrutaba con el esfuerzo físico. En el Oráculo había pasado por enormes esfuerzos mentales, como parte de su formación, pero no le habían permitido nunca cazar, ni manejar ningún arma. Aquello le hizo pasar de un muchacho larguirucho, débil y torpe a un hombre, con músculos prominentes, ágil y sobre todo más alegre y animado. El encuentro con A-non le obligó a madurar rápidamente y a aprender a vencer sus miedos. El único vestigio de aquella lucha eran sus ojos, completamente blancos.

Adrian descansó durante aquellos meses. Pero la inactividad le indujo a preparar un coche y una bolsa de viaje. Quería viajar a otras comunas para saber lo que ocurría en ellas y para echar una mano en lo que pudiera. Nadie objetó nada. Sabían que siempre volvía en el momento más oportuno. Sólo Débora se quedó callada y apartada mientras los demás se despedían de él.

El fortachón la abrazó sonriendo.

- No te preocupes. Volveré. Siempre lo hago.- Débora permaneció en silencio.

- Te traeré un regalo.- Y se giró para no ver la mirada, triste, de Débora.

El coche salió a toda velocidad. A pesar de estar acostumbrado a irse de todos los sitios, las despedidas siempre le emocionaban.

Avanzó por el llano, aminorando la marcha a medida que el poblado se empequeñecía detrás de él. Y de repente, unos 50 kilómetros ya de distancia del poblado, apareció la espectacular visión de una enorme marea de zombis que se encaminaban por la antigua carretera comarcal hacia el poblado. Frenó en seco y rápidamente dio media vuelta, fue perseguido por varios coches, pero su pericia como conductor le permitió dejarlos atrás rápidamente.

En la comuna le abrieron las puertas. Tony, sorprendido bajó de la torre.

- ¡Zombis! Son miles y vienen hacia aquí.- La noticia fue recibida con un silencio estupefacto. Luna sintió un enorme vacío en el estómago. Los levitadores aún no veían nada y los videntes no captaban ninguna señal peligrosa.

- ¡Están ahí y se acercan!.- Algo extraño ocurría en el poblado. Y, rápidamente Tony comenzó a dar instrucciones. Los soldados- agricultores fueron corriendo en busca de sus armas. Y Roberto fue a preparar el camión para una huida inminente.

Ann fue en busca de Aliar, ahora sabía lo que ocurría. Y Shine y Freak llegaron corriendo al percibir el peligro en la comuna.

En aquel momento de incertidumbre en el que todos corrían de acá para allá, todos menos Luna que no podía reaccionar, Aliar pasó en un coche hacia la puerta de salida, frenó justo a la altura en la que se encontraba Shine y éste se vio arrastrado hacia el interior del coche, para salir en un acelerón que levantó una gran columna de polvo. Adrian gritó a Luna y ésta echó a correr en dirección del coche de Adrian. Los dos salieron detrás de Aliar y Anne se les unió en otro coche. En el poblado, Freak se quedó en la puerta, observando el polvo que levantaron los coches al pasar, sin entender nada de lo que ocurría.

Aliar se dirigía directamente hacia Ciudad Zinc. A Ann no le sorprendió el rumbo que tomaba el coche y se desvió por un atajo, dejando que el coche de Adrian le persiguiera. De todas maneras, no podrían atravesar la línea zombi y Adrian retrocedería cuando llegara el momento.

El destartalado vehículo castigó sus ya castigadas ruedas al atravesar un bosque. A unos metros aparecieron por fin, Adrian y Luna. Éstos se prepararon, traían detrás de ellos varios coches de zombis y tenían que cubrir a Anne, para que consiguiera llegar a Ciudad Zinc. No sabían que ocurría pero la huida de Aliar con Shine no les daba una buena impresión.

El ejército dejó un camino libre para que el coche de Aliar pasara sin problemas y sin tener que aminorar la marcha. Daba demasiados bandazos, Aliar más que con el volante, poco acostumbrado a conducir, lo controlaba con la mente. Shine no podía moverse.

- ¡Suéltame Aliar! ¡Estás loco!-

Aliar se mantuvo en silencio.

Entraron en la ciudad por la entrada Este. Las calles estaban vacías, todos los zombis se encontraban camino de la comuna. Aliar aminoró la marcha, siguiendo la señal.

-Aliar, si me entregas me matará.-

- No lo hará. Tenemos un trato.- Shine lo miró.

- ¿Qué es que lo que te ha ofrecido para que nos traiciones así.- Y la imagen que Aliar guardaba de su antigua vida apareció delante de Shine.

- Pero, tú sabes que esto no es real. Ese mundo ya está muerto. Tú me lo dijiste hace mucho tiempo. Fuiste el que me enseñó a no soñar con esa vida.

Aliar mantenía la mirada al frente.

- Estoy cansado Shine, de luchar, quiero mi vida, la real. No esta pesadilla de la que nunca te despiertas..- Shine se removió en su sitio.

- Ésta es la vida real, la de mentira es que la que quiere darte A- Non. ¡Nos matará!

Aliar aceleró, a duras penas podía mantener quieto al chico. Condujo a locas por la ciudad hasta que al llegar a una solitaria plaza, A-Non se posó en el techo del coche. El hombre y el muchacho se quedaron quietos, sintiendo las pisadas por encima de sus cabezas. Y los pies de A-Non resbalaron por el cristal delantero, quedándose sentado en el capó.

- Muy bien Aliar, has hecho tu parte. – Se elevó por encima del coche y los dos hombres salieron despedidos por el cristal. Aliar lo miró desde el suelo, con la cara ensangrentada.

- El trato era que nos dejarías en paz, y que me devolverías mi vida.

A-non sonrió, sus ojos brillaban más que nunca. De su herida mortal sólo quedaban dos cicatrices a ambos lados del cuello. Levantó los brazos.

- Mira esto.¿Crees que puedo devolverte tu vida! Este es un mundo de zombis y para zombis. – Aliar se apoyó en Shine, el cual mentalmente se preparaba para luchar. Sintieron el ronroneo de unos motores y los coches, primero el de Anne y luego el de Adrian aparecieron.

Luna dudaba. Tenía que contener aquel miedo o no podría ayudar a Shine. Suspiró y bajó del coche. Anne y Adrian permanecieron en el interior. Sabían que A-Non no les permitiría salir.

- Um, has sobrevivido.- A-Non se acercó a Luna. Ésta notó cómo su cuerpo no podía moverse. De repente, volvió a ser la estudiante de derecho que no había empuñado un arma en su vida. Se vio con una camisa azul y unos pantalones vaqueros, y notó el peso de sus antiguas gafas. A-Non la izó junto a él.

El plan no planeado era entretener al monstruo mientras Shine lanzaba su ataque. Pero todos se hallaban paralizados. Aliar respiró hondo y puso a prueba todo aquello que enseñaba a los chicos en el Oráculo. Al notar la resistencia, A-Non redobló su control y entonces, Shine lanzó una descarga eléctrica. Una lucha mental comenzó. Los pelos de la cabeza de Shine se erizaron y sus ojos empezaron a chisporrotear y a iluminarse. A-Non comenzó a aullar y Anne aprovechó para salir del coche y lanzarle una espada a Luna, ésta la cogió por el mango y le asestó un golpe a A-Non. Pero se notó torpe, como la primera vez que había cogido una cuando Adrian le enseñó a defenderse. Alzó el arma sobre su cabeza, pero no calculó su fuerza y tastrabilleó en el aire hacia atrás. Sin embargo logró voltear la espada contra A-Non, y ésta se clavó en el hombro. Al sentir la punzada de dolor, él y Luna cayeron al suelo. Luna sintió una sacudida y A- Non creó una bola de energía entre sus manos dispuesta a lanzarla contra Shine. Aliar se interpuso entre aquella bola y el chico y cayó hacia atrás empujando a Shine y cayendo los dos de espaldas.

Adrian y Anne se habían escondido detrás de los coches, con sus arcos preparados para disparar. Habían aprovechado el ataque de Luna. Ahora sólo estaban ellos para atacar a A-Non, tenían que darles tiempo a los otros para que se repusieran. Salieron corriendo, cada uno en una dirección disparando a la vez flechas que sabían que no llegarían a darle a A-Non, los dos salieron despedidos por una ráfaga de aire invisible pero aquellos segundos fueron aprovechados. Shine se recompuso a duras penas del golpe estaba al borde del agotamiento. Luna seguía tendida en el suelo. Ahora estaba él solo contra el monstruo.

Llamó mentalmente a Luna, ésta se encontraba otra vez en la pesadilla, ahora recibiendo descargas eléctricas, pero consciente de que era un sueño, se desabrochó las correas e hizo lo mismo con Lujan, que se hallaba tendido a su lado. Entonces un sorprendido A-Non y Shine observaron una sorprendente imagen mental.

Luna abrió las puertas del laboratorio, sujetando a un débil Lujan. El sol bañó aquel rostro aún no desfigurado y éste abrió los ojos. Y la reacción en el Lujan del pasado y en el A-Non del presente fue la misma. Un inmenso aullido retumbó por las calles de la ciudad semidestruida, recorrió el interior de las alcantarillas y se paseó por los pasillos vacíos de los edificios. La ciudad entera tembló. Comenzó a moverse el suelo y los edificios  a caerse.

A unos cuantos kilómetros de allí los zombis que ya habían comenzado el ataque, se convulsionaron en el suelo, uniendo sus aullidos en uno solo, que hizo temblar los oídos de los soldados. Éstos observaron, agazapados y sorprendidos, aquel atroz espectáculo.

En el sueño, Luna obligó a Lujan a mirar el sol, pero ya era demasiado tarde. En el sueño, Lujan moría ahogado por la locura y daba paso a la existencia de un monstruo loco.

Y durante un segundo, Luna se vio en aquella playa de la ciudad de sal con un Lujan sonriente, abrazándole y cogiéndole de la mano cariñosamente. Luna le besó en la mejilla mientras se despedía de aquellos ojos tan vivos. Un coche negro aparecía detrás de la figura de Lujan y su cuerpo retrocedía empujado por un hombretón hacia el interior del coche, sin que Luna pudiera hacer nada.

La ciudad se derruía. Los zombis morían incapaces de soportar aquella presión en sus mentes. Adrian y Anne corrieron de nuevo, en busca de sus arcos y Shine y Aliar se elevaron a varios metros por encima del tembloroso suelo. Por fin, A-Non dejó de gritar, y un silencio, aún más aterrador que el grito, se apoderó de la ciudad.

Se prepararon para el que sabían que era el último ataque. A-Non rugió esta vez, mientras el pelo revuelto en la cabeza de Shine siguió la fuerza del ataque. Los dos lanzaron una carga eléctrica. Shine esperó, mientras la bola se acercaba rápidamente, respiró como le había enseñado Freak, y justo en el momento en el que la bola rozaba su ropa se agachó dejándola pasar. A-Non había esquivado su ataque moviéndose en el aire unos metros hacia la derecha, dejando un ángulo perfecto, para lo que Shine iba a hacer. Ocupado en esquivar el golpe A-Non no se fijó en cómo lo hacía Shine, suponía que también se movería hacia la derecha y preparó otro golpe para lanzarlo. La micronésima de segundo que tardó en advertir que Shine no se había movido fue el tiempo que necesitó Shine para sacar el cuchillo que Freak le había regalado y lanzárselo, poniendo toda su fuerza mental y física. El cuchillo atravesó el aire con un trueno, A-Non no pudo esquivarlo y el cuchillo atravesó su garganta justo por las cicatrices de su antigua herida. Pero en esta ocasión no era un simple cuchillo lo que se le había clavado, era un arma cargada de fuerza eléctrica que recorrió su cuerpo y cayó al suelo, jadeando mientras sus manos y sus pies se movían como desmadejados y los dedos se calcinaban.

Luna despertó en el mismo momento en el que A-Non dejó de moverse. Anne y Adrian lo atravesaron con sus espadas, no podían arriesgarse a que resucitara de nuevo.

Una nube de polvo había sustituido a la ciudad. Luna sintió el sabor reseco y salado de la arena en sus labios, mientras escuchaba a lo lejos las voces de Anne y de Adrian intentando despertarla. Durante unos segundos volvió a disfrutar de su antigua vida, aspirando los olores tan echados de menos de su casa y finalmente abrió los ojos al presente.

Shine estaba agachado al lado de Aliar. Ya no podía hacer nada por él, podía imponer las manos pero no resucitar a los muertos. Y comenzó a escalar las montañas destrozadas para salir de allí. Los demás le siguieron a distancia, conscientes de que quería estar solo. El cuerpo calcinado de A-Non se quedó allí solo, con el cuchillo aún humeante clavado en su garganta.

Los zombis murieron, absolutamente todos. También en los otros lugares del mundo, ante las miradas atónitas de los humanos que, a miles de kilómetros de allí, luchaban sin entender nada de lo que ocurría.ciudaddestruida

Freak y Tony salieron en busca de los supervivientes en sendos coches. Se los encontraron en las afueras de la ciudad, Anne sujetando a Luna y Adrian llevando a hombros a Shine el cual, momentos después de lo ocurrido se había desmayado.

Nadie en el poblado conseguía imaginarse lo que Adrian contaba. Los zombis habían muerto. Todos, de un plumazo. Tony quemó los papeles del Proyecto Marte y la comuna recobró la actividad rutinaria, abandonando la vigilancia puesto que ya no era necesaria.

 

EPÍLOGO

Adrian y Débora fueron padres de un niñito que heredó de su madre la sensibilidad para la tierra y de su padre su estatura y su complexión.

Anne con la ayuda de Freak y Shine construyó una moto, pieza a pieza que iban encontrando entre los restos de la ciudad destruida, en secreto. El manillar era imponente y dibujó con cuidado y con esfuerzo la palabra “Harley” que para la mayoría de los habitantes de la comuna era ya una palabra olvidada.

Una mañana le lanzó una mochila a Luna, la cual estaba en la cama aún.

- Nos vamos.´-

- ¿A dónde?-

- Pues a tu ciudad de sal, creo que sé cuál es.-

En dos días llegaron a la costa y tardaron otro en dar con la ciudad. Entraron directamente en el paseo de la playa. Luna abrazaba a Anne por la espalda mientras el aire y el sol acariciaban sus ya morenos rostros. Pararon junto a una rampa que daba a la playa. Las gaviotas chillaban y el sol comenzaba a esconderse. El olor a salitre trajo un montón de recuerdos a Luna, mientras paseaban entre la basura, último recuerdo de los zombis. Los edificios estaban semi-derruidos allí también y las calles estaban vacías.

Luna le pidió a Ann que se fueran de allí.

- Volvamos al poblado. Ésta ya no es mi ciudad, ni mi mundo.playa

FIN

 

Espero que os haya gustado. Me enteré Su, de tu conversación con Soraya, recojo las ideas para reescribir el relato, reinventando los personajes y metiendo ¿algo de sexo?  ( esto lo dijo Soraya )jajajja, me gusta que me digáis eso, la verdad es que cuando escribí este relato no sabía mucho sobre eso (el sexo) y me quedé con las ganas de escribir una tórrida aventura entre Anne y Luna, pero en el relato corregido aparecerá¡¡¡ y será todo un placer hacerlo¡¡ jajaja (escribir la escena digo). Es un relato de adolescencia, le veo muchos fallos, cosas que se pueden mejorar, ahondar en los personajes… y hay una segunda parte¡¡¡ pero está un poco desmadejada, escrita a la carrera, prometo publicar un adelanto…Como veréis los zombis son una excusa, para hablar de otros temas. Por eso me gusta la ciencia ficción, los temas y personajes futuristas, lo apocalíptico y  la fantasía, son excusas para hablar de lo posible, de un nuevo modelo de mundo. Para mejorar el que ya tenemos. En algún sitio leí que los zombis de existir, serían los últimos y más terroríficos cazadores y depredadores del mundo, ni vampiros, ni hombres lobo ni alienígenas ni ná de ná. Sólo nosotros, transformados en otra cosa que sólo quiere comer. Ni superpoderes ni inmortalidad, ni infinitud ni nada parecido. Los zombis son cosas, muchas y juntas, que quieren comer… (no os suena a algo relacionado con los recursos naturales y lo que estamos haciendo los humanos con la naturaleza?)

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Lo esencial es invisible a los ojos

 

petit     Esta célebre frase de El Principito, es la frase que para mí resume lo que significa vivir. Éste es el auténtico sentido de la vida y por ello, siempre se nos escapa.

 

A veces la vida se me parece más a esto… una eterna escalera que crees que te conduce a alguna parte…

182926

Así me siento hoy, (como ayer y  antes de ayer, y antes de antes de ayer, y todos los antes de todos los ayeres) en interrogante que nunca cerraré.

mafalda

viernes, 20 de noviembre de 2009

Orgullo y prejuicio y zombies

Alaaaaaaaaaaaa toma tomatazo de libro http://servidor.edicionesurano.com:8500/i_Avance/600000217/Avance.pdf. Éste es el enlace del primer capítulo. que fuerte me parece¡¡¡ Soy friki pero esto me supera un poco¡¡¡ y lo peor es que lo pillaré y me lo leeré, que fuerteeeeeeeeee¡¡¡¡

sábado, 14 de noviembre de 2009

IV Jornadas de Políticas Lésbicas

Sigo sin hacer una valoración, pero este vídeo es un resumen de las actividades del Área de Políticas Lésbicas de la FELGTB, enchufad los altavoces y subid el volumen….

jueves, 12 de noviembre de 2009

Una historia para el invierno

elhobbit

Una historia para el invierno, El hobbit, una novela gráfica que cuenta las andanzas de Bilbo y Gandalf. Perfecta para leer al abrigo de la estufe, la manta y en el sofá…

sábado, 7 de noviembre de 2009

Amar en los tiempos de cólera

Título muy famoso de Gabriel García Márquez. La primera vez que lo escuché me pareció que hablaba del amor en los tiempos de adolescencia, por ser éste período un estado de cólera semi constante…

Hoy estuve mirando las cosas que tenemos que recoger para hacer la mudanza, ésta es la enésima ya. Y siempre me pasa lo mismo, cuando llego a las libretas donde descargaba mis inquietudes, sueños y reflexiones en mi adolescencia. Siempre comienzo  las mudanzas  con un “hoy todo a la basura, paso de estar con todo este trasterío de mudanza en mudanza”, idea que se va en cuanto abro una de las libretas y releo aquellas historias que escribía mientras sentía a mi madre preparar la cena en la cocina de carbón en mi Macondo personal, ese pueblín del interior, surrealista y mágico donde pasé mi niñez y adolescencia. Me siento ridícula, y me río a la vez que me sonrojo, por lo mal redactadas que están las historias y las poesías, y  por las cosas que sentía. Pero ahí están y por mal expresado y escrito que esté, era lo que sentía y lo que me tocaba sufrir en aquellos años. La verdad es que nunca se me habría ocurrido publicar, ni enseñar ni leer estos escritos a nadie, pero hace unos años, después de este furor adolescente y antes de conocer a mi compañera Soraya, una amiga mía me dijo que era lesbiana de una manera muy particular. Ella ya sabía que yo era bollín pero no se atrevía a decirme que ella también. Un día en su casa nos quedamos hasta las tantas de la noche hablando. Y hablando y hablando me contó que tenía unas cartas que había escrito cuando tenía dieciséis años. Le pedí que me leyera alguna pero se negaba, se moría de la vergüenza, le juré que no me reiría y que no diría ni mu y entonces accedió. Las cartas iban dirigidas a una chica de la que estaba enamorada. Juro que en la primera carta, no me reí ni nada, en la segunda miré para otro lado  tapándome la cara para no echar la carcajada y en la tercera acabamos retorcidas a las cuatro de la mañana en el sofá llorando de la risa. A ella se le quitó la vergüenza en cuanto vio que yo había pasado por lo mismo y que no me reía de ella, sino de aquellos años de silencio y de tener que escribirlo todo en libretas secretas porque no te atrevías a contarle a nadie que te habías enamorado de una chica, le dije que se riera, que no íbamos a recuperar aquel tiempo y que lo mejor que podíamos hacer era reírnos y mirar hacia adelante. Por eso ahora me gustaría compartir este manuscrito con vosotr@s, para que os riais conmigo, para que recordéis vuestros amores de la adolescencia y para que no se os olviden nunca.

 

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Ocho libretas mas un montón de hojas sueltas. Eso es lo que ocupan mis escritos hasta que los ordenadores llegaron a  la biblioteca pública de Macondo y ya podía meterlos en disketes.

Éstas son dos hojas de libreta escaneadas, en ella cuento una historia. Una historia de amor adolescente, una historia iniciática sobre la literatura y sobre la vida….

Paso a transcribirla, ya sé que mi letra es horrible, ya no la entiendo casi ni yo…

La época es en la facultad con veinte años o quizás veintiuno, sé que fue antes de irme de Macondo.

Cuando escribí esto no existían los blogs ni el multimedia 2.0, pero si hubiera existido, este blog sería  ya kilométrico, habría vertido todos mis pensamientos y mis historias…en fin, seguirán en mis libretas  de cuadrícula y mis hojas sueltas.

“Conocí la poesía a la vez que me enamoraba por primera vez. De hecho me enamoré de mi profesora de literatura. Cuando leíamos a Antonio Machado me parecía que todas las poesías iban dirigidas a ella. Y cuando leíamos a Juan Ramón Jiménez yo cambiaba el sonoro nombre del amor del poeta: Zenobia, por el de mi profesora, más prosaico y menos… ocurrente: Mercedes.

No la conocía, pero absorbía sus palabras, me … (no entiendo esta palabra) en aquellas clases de literatura. Las metáforas, onomatopeyas, símiles… se me ocurrían ejemplos de todas las figuras literarias con sólo pensar en su pelo, en su sonrisa, en aquella mirada enfurecida a veces.

Imaginaba miles de situaciones por las que podía acercarme a ella y declararme. Pero la realidad siempre va mucho más deprisa que los sueños, cosa que aprendí muchos años después , cuando el rechazo es ya una costumbre para mí. Y es que, las poetas no están destinados en el mundo para ser (… otra palabra que no entiendo), solo para amar. Por ella, por Mercedes, me hice poetisa. Imité a Lorca, temblé ante la claridad de Cernuda, descubrí la sencillez del mundo de la mano de Neruda.. la metafísica de Borges y de W. Blake. La soledad de Herman Hesse…El saberme no entendida con Silvia Plath y Anne Sexton.

Ahora, todos mis amores me parecen cabos ridículos de aquellos ojos. Ella era mi musa y la correctora de mis poemas. Nunca supo que aquel torrente de palabras eran para ella. Pero supo de mi amor. A la vez que me di cuenta de que era un desastre escribiendo cartas de amor.

Y ahora ya pasó. Me hice mayor, pero no se me olvidaron las palabras de los y las grandes. Ella ya no está en mi vida. Tardé demasiado tiempo en olvidarme. Y es que el recuerdo impone créditos a muy largo plazo, difíciles de pagar.

Sigo leyendo y sigo escribiendo. Ya no pienso en ella. Sólo cuando me siento triste y vacía aparece su recuerdo. No sé por qué, pero llega y se instala en mi alma.”

lunes, 2 de noviembre de 2009

Capítulo 3 Preparativos



ciudad abandonada2

Al llegar, el comedor estaba repleto de gente del poblado y también de fuera. Y siguieron llegando al correrse la voz entre las comunas.
En tres días estuvieron allí los jefes de defensa de cinco comunas.
Tony y Adrian estaban desbordados.
Luna contó lo que sabía en el comedor y muchos hablaron de huir hacia el desierto. Intentaron convencerse los unos a los otros y algunos llegaron a las manos. Tony impuso orden y habló en contra de su costumbre.
- Nadie está obligado a quedarse, quien quiera irse puede hacerlo.
Y varias familias se levantaron para hacer los preparativos.
Los jefes de defensa acordaron volver en cuanto hubieran tomado una decisión en sus respectivos poblados.
Luna se fue a su choza, estaba agotada más que por el viaje, por las discusiones en el comedor. Aún no había saludado a Débora y se la encontró preparando una bolsa de viaje.
- No quiero dejar sola a Aliana con el niño. Los caminos son muy duros.
Luna se sentó en su cama.
- Si os vais, os encontraréis a merced de los zombis en zona descubierta, y esta vez están armados.
- Si vamos al desierto no nos encontrarán. - Las dos sabían que sería muy difícil la vida en el desierto y que muchos morirían.
Luna abrió un pequeño baúl que había debajo de su cama y sacó una foto suya, de hace muchos años, en la cual ya no se reconocía, ni a ella ni a las personas que también estaban. Se la entregó a Débora y ésta comenzó a llorar.
- Ya no me necesitas Luna- Se sonó la nariz.
- Siempre te necesitaré Débora y aquí estaré.
Débora la abrazó, cogió sus cosas y salió sin mirar atrás. Luna la observó mientras se prometía a sí misma que no permitirían que los zombis llegaran al desierto.
A la mañana siguiente pocos estaban en los campos. Tony y Roberto hacían el recuento de los que se habían quedado.
- Somos 123.- El administrador apuntaba cantidades de comida disponibles.
- Luego empezaré por las armas y las municiones. Ya han empezado a fabricar más flechas.
Para cuando llegaran las otras comunidades tenían que tenerlo todo preparado para realizar un cálculo sobre las posibilidades de éxito y de supervivencia, aunque no era necesario, mucha gente, armas y municiones que llegaran, no podrían soportar un ataque de aquel calibre. Roberto intentaba no pensar en ello.
- Podríamos hacer una expedición a la base militar que está a treinta kilómetros de aquí. Es posible que aún queden armas y municiones utilizables.
Tony seguía contando.
- Puede resultar peligroso, los zombis también estarán buscando armas.
- Sólo con arcos y flechas no hacemos nada.
Tony levantó la cabeza y sacó de un pequeño armario un mapa.
- Hay una base militar a unos cincuenta kilómetros de aquí, en el desierto. Es un punto estratégico o hace años lo era.
- No sabíamos nada de eso.
- Lo reservaba para una situación como... ésta.
- Es decir, desesperada. Pues muy bien, iremos.
Luna estudió el mapa. Cualquier cosa que pudiera ayudar se tornaba imprescindible. Su mirada se perdió un segundo. La sensación que durante años había tenido de peligro e inseguridad volvió de repente. Pero se centró de nuevo en el mapa. Necesitaban armas de largo alcance.
Freak llegó corriendo con un montón de papeles amarillos.
- Tengo algo que puede ayudarnos si podemos construirlo.
Las hojas pertenecían a un antiguo libro de historia medieval y en él aparecían las armas que se usaba en aquella época, entre ellas una catapulta.
Luna sonrió y Tony abrió la boca dispuesto a reprobarlo por hacerle perder el tiempo en tonterías, pero Luna se le adelantó.
- Bien Freak, tú y tus compañeros podéis trabajar en eso, pero debéis buscar los materiales por vuestra cuenta y sin interferir en las órdenes que os dé Malik ¿De acuerdo?-
El muchacho asintió y salió corriendo a contárselo a sus compañeros. Tony miró a Luna contrariado.
- Tranquilo, funcionen o no funcionen esas ideas es una manera de mantenerlos entretenidos, si se dan cuenta de lo que nos vienen encima, acabarán yéndose al desierto o pelearán asustados. Además así no estorbarán a los demás y será un buen entrenamiento, por lo que pude ver en el dibujo tendrán que cortar un montón de leña.
Tony asintió con la cabeza.
- Mientras sigan construyendo flechas, me parece bien.
Durante los siguientes días llegaron emisarios de todas las comunas. Aquella se había convertido en el centro de operaciones.
Se propuso hacer la expedición en busca de armas y otra a Ciudad Zinc para ver qué hacían los zombis. Lucas y Marian habían llegado aquel mismo día y se presentaron voluntarios para ir a la ciudad.
Los mejores luchadores de la zona habían ido a la comuna.
Los gemelos Arian y Orion.. Xuga una atraedora de objetos que aprovechaba su talento para luchar.
Ander, del poblado Azul que veía de noche y Jana del poblado Sur, excelente rastreadora.
Arian y Orion se ofrecieron para ir a la base militar, también Xuga y Ander. Dos coches salieron para allá.
Para ir a Ciudad Zinc irían Adrian y Luna, solos. El peligro obligaba a intentar reducir las bajas al mínimo. Adrian y Luna habían estado en muchas ciudades y conocían la manera de pasar inadvertidos. Pero a Anne no le gustó la idea.
- Hay un montón de gente dispuesta a hacer ese trabajo, no vayas.
- Lo sé pero tengo que ir. Esto no es proteger una caravana, está en juego muchas cosas.
Como respuesta le dio la espalda y se dirigió a su choza.
Adrian lo tenía preparado todo y el otro coche ya había salido.
En el bosque que se encontraba a unos trescientos metros, vieron cómo Freak y los chicos más jóvenes derribaban árboles y los acarreaban hasta la comuna.
A diez kilómetros de la ciudad escondieron el coche y siguieron a pie por las antiguas autopistas, llenas de coches parados desde hacía años.
En los suburbios se encontraron con algunos zombis, pero ocurría una cosa curiosa. Veían muy poco pero podía escucharse el griterío de miles de ellos. Sentían gruñidos y les daba la sensación de que no estaban solos, pero en los edificios medio derruidos no había nadie. Luna se agachó y aplicó el oído a una alcantarilla.
- Están ahí abajo.
Adrian resopló.
- Debe ser que aquí no hay suficiente mierda y tienen que buscarla.
- Pues tendremos que bajar.
Se taparon con unas mantas andrajosas y se untaron la cara de barro para pasar inadvertidos.
Luna aspiró aire fresco antes de bajar por la alcantarilla. Se adentraron en la oscuridad, y llegaron al lugar donde se encontraba la auténtica ciudad.
Había miles, miles de zombis hacinados allí abajo. Se pegaban a las paredes, se sentaban en el suelo mojado, y emitían aquellos gruñidos guturales. Preparados para un ataque fortuito, se sorprendieron al ver que no hay peleas ni riñas. Eran cientos, miles allí abajo... y armados hasta los dientes.
Adrian se arrimó a Luna .
-Voy a vomitar, esto está irrespirable.
-Aguanta un poco.- A medida que iban adentrándose por un pasillo escuchaban, de manera más nítida una voz, gutural y horrible y la luz exterior cayó sobre ellos proveniente de una alcantarilla abierta por la que salía en fila india un montón de zombis. Subieron ellos también y aparecieron en una plaza en la cual miles de zombis estaban sentados en el suelo, escuchando aquella voz.ciudad abandonada
-El mundo es nuestro. Haremos desaparecer a los humanos...-
La pareja le escuchaba sentada en el suelo. Junto a Luna un niño de unos diez años se sentaba. Sus dientes eran negros y los mocos se le caían por los dientes. Tenía un montón de calvas en la cabeza. En algún momento de su vida había sido rubio. Permaneció allí sentado, quieto, como si alguien o algo bloqueara su cerebro. Del centro de la plaza surgió una figura que se elevó, levitando, por encima de sus cabezas. La pareja lo miró atónita.
- ¿Puede levitar?
Pero la demostración no había concluido, con un movimiento de manos hizo que las armas de los que estaban más cerca fueran atraídas hacia él.
Parecía comprobar el estado de su truculento ejército, emitiendo sonidos guturales, pero perfectamente entendibles, sobre cómo estaban las armas.
El hombre se posó en el suelo. No parecía zombi, iba bien vestido con un traje de cuero negro, el pelo corto y rubio y sus andares eran normales y acompasados.
Pero la voz tan inhumana que salía de él y aquellos ojos brillantes... se fijaron un segundo en Luna, la cual palideció y tirando del brazo de Adrian se dirigió arrastrándose hacia una de las salidas.
- Vámonos, Adrian, y rápido.
Salieron cuidadosamente de allí y echaron a correr por entre las calles vacías. Al llegar a la autopista de nuevo, hicieron un alto.
-¿Qué ha ocurrido para que saliéramos así?
-A ese tipo lo conozco... bueno sale en mi sueño. Pero no tenía esos ojos, ¡Dios! Es horrible. Es el hombre del que habla la Profecía.
-Pero es imposible. Antes de la llegada a Marte no había zombis y la llegada fue hace cinco años sólo. Ese tipo tenía unos cuantos más.
-Te digo que es él.
-¿Y qué hace en tu sueño?
-Nada, solo pedirme fuego.
Salieron de allí en busca de los coches. Salieron a gran velocidad mientras encendían un cigarro.
De repente una bala atravesó el cristal trasero y cruzó entre ellos pasando también por el delantero. Un coche les perseguía a gran velocidad por la autopista. Luna sacó una ametralladora mientras Adrian seguí concentrado en la carretera para esquivar los coches abandonados. Luna fue a la parte de atrás y soltó una ráfaga que rompió el cristal delantero y acribilló al conductor. Los dos coches iban pegados. Luna dio una patada al cristal y saltó a la capota del otro, se sujetó con una mano, mientras con la otra ya había desenfundado una espada con la que atravesó al copiloto que intentaba controlar el coche. Los zombis que estaban sentados detrás soltaron otra ráfaga de ametralladora, pero Luna ya se había soltado, rodando por la carretera mientras el coche sin control chocó contra una valla publicitaria. Adrian frenó en seco y dando marcha atrás paró justo al lado de Luna, abrió la puerta y sujetándolas por los pantalones tiró de ella hacia dentro. La dejó tumbada a su lado hecha un ovillo.
-¡Luna, Luna! - El hombre la sacudió. Luna intentó abrir los ojos y le miró con ellos entrecerrados.
-Dame un poco de agua, se me ha metido arena en los ojos y no veo nada.
El fortachón le tendió su cantimplora. Al desatar el pañuelo que llevaba siempre al cuello, Luna vio su mano izquierda ensangrentada y llena de pequeños cristales, se limpió los ojos como pudo y con el mismo pañuelo mojado se vendó la mano. Un imponedor de manos se la curaría en condiciones.
-Chica, cada día me sorprendes más. Mira que lanzarte al coche... podrías haberles disparado simplemente ¿No?
-¿Y gastar más munición? Además sabes que no me entiendo con las metralletas. Soy de la antigua escuela.
-Sí- Repuso Adrian- De las que se matan subida al capó de un coche.
Tenía el pelo y la ropa llena de polvo y se sacudió. Luego cogió el resto de cigarro que había dejado encima de la guantera y lo encendió de nuevo.
-Acelera, solo tengo una mano para defendernos de otro ataque.
Dos horas más tarde ya estaban en el poblado. Un imponedor de manos le sacó uno a uno todos los cristales visibles y se la vendó. Luego aplicó sus manos a las vendas.
- Enseguida se te cerrarán las heridas.
Adrian entretanto les estaba contando lo sucedido a los demás en el comedor.
Tony estaba pálido. catapulta
-No podemos enfrentarnos a un tipo que controla zombis y que tiene poderes. Y menos a un demonio.
Nadie era capaz de encontrar una explicación a todo aquello. Al entrar Luna habló.
-Shine tenía razón, mi sueño tiene que ver con todo esto, pero no sé por qué. ¿Aún no ha llegado la expedición del desierto?
-No. – Respondió Tony. – Pero no tardarán mucho.
Al anochecer, Luna se dirigió a la choza de Anne, la marcha de Débora y la llegada de más gente al poblado hizo que la dejara abierta para que la ocupara quien quisiera. Anne aguardaba afilando un cuchillo con una piedra.
Luna se desnudó y se lavó a conciencia. Anne tocó su espalda.
-La tienes llena de arañazos. Espera.
Sacó un bote con una crema y se la untó por los arañazos. Buscó en los brazos y se la untó. Luna se acercó para besarla pero Anne cerró el bote y se tumbó en la cama. Luna se puso una camiseta e hizo lo mismo a su lado. La abrazó.
-Tengo que soñar con ese A- Non para recordar quién es. Ayúdame. -Y Anne posó una mano en sus ojos. Aquella noche soñarían juntas.
Luna se levantó sudorosa y asustada y Anne al contrario, tranquila y serena.
-No sé por qué te angustia tanto ese sueño. Sólo se ve gente y la ciudad, no hay peligro.
-¿No has visto al tipo que me pedía fuego? Ese es A-Non, estoy segura.
Luna se levantó en medio de la oscuridad y miró por la única ventana de la choza. Desde allí divisaba las sombras de los vigilantes que veían de noche. La luna llena proyectaba luz y sombras en todo el poblado.
-Luna, tienes que recordar por qué te asusta tanto ese sueño.- Y se durmió. Luna encendió un cigarro y se quedó allí dejando que el rocío le bajara la fiebre.
Al día siguiente todos se levantaron con el ruido de hachas y de martillos golpeteando. Adrian gruñó desde su choza. Freak y sus compañeros comenzaban a construir la catapulta y empezaban con una plataforma con ruedas.
Luna le dedicó una enorme sonrisa al pelirrojo, al pasar a su lado. Al contrario de Alan que los echó de allí. Estaban muy cerca de la cocina.
-¿Es que queréis llenarme la comida de virutas de madera?
Freak corrió detrás de Luna con unos papeles.
-Verás, esto es lo que queremos hacer. Con la madera que tenemos nos parece que es suficiente. En tres días estará terminada.
Luna prestó atención al papel.
-¿Y ya tenéis los proyectiles? ¿Qué son piedras? Pues tienen que ser grandes.
El rostro de Freak palideció.
- Claro, claro. Los proyectiles.- Frenó en seco y volvió hacia sus compañeros para iniciar una discusión. Ninguno había pensado en cómo iban a conseguir las piedras. Luna siguió su camino hacia la torre de vigilancia, mientras sonreía.
Malik les gritó que necesitaba ayuda con las flechas desde la entrada de la choza y los chicos fueron hacia allí discutiendo y gritando. Luna seguía sonriendo pero se puso seria al momento. En la torre de control no estaban las cosas para humores. La mesa aparecía llena de papeles desparramados.
-Ya está- Tony comprobó los papeles que Roberto le entregó.
En total, contamos con la ayuda de 7 comunas con una media de unas 120 personas por cada una. O sea que somos... 960, frente a unos... 2 millones de zombis, tirando por lo bajo. Tocamos a dos mil ochocientos tres cada uno.
Roberto se limpió el sudor que aún no le había salido en la frente.
-Es una locura. No podemos parar un ataque así.
-Antes eran mucho más y nosotros no estábamos organizados y pudimos con ellos ¿no?
-Sí pero antes no tenían armas ni venían preparados.
Freak entró en la sala.
-Tony tengo que pedirte algo. Necesitaríamos los coches para acarrear las piedras que usaremos como proyectiles para la catapulta...- Pero no tuvo tiempo de acabar.
-Imposible, necesitamos toda la gasolina disponible.
-Pero, pero... – La mirada de Tony le hizo desistir. Luna se lo llevó aparte.
-Van a matar a las vacas para hacer acopio de víveres, pedídselas a Alan, ellas podrán con las piedras.
-Está bien- Y salió como una exhalación.
Cargados con picos y azadas y tirando de las vacas se dirigieron al bosque en busca de rocas grandes. Llevaron unas antiguas redes de pesca para sujetar las piedras a las vacas. Aquella tarde llevaron más de quince.
En la choza Luna se cambió la venda por una nueva y se examinó las heridas casi cerradas. Algún cristal se le había quedado dentro, pero no le dolían. No había visto a Anne en todo el día. Se lo había pasado arreglando el coche de Adrian, que después de la visita a Ciudad Zinc, había quedado un poco maltrecho.
Entró agotada.
-Han dejado las piedras apiladas al lado de la cocina. Habrá que ver si ese trasto que han construido de madera funciona.

jueves, 22 de octubre de 2009

Esta semana y la siguiente no habrá posts… estaré aquí…

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Os animo a todas a que participéis, a que vengáis a la inauguración de estas jornadas, planteadas como una oferta a la formación de aquellas mujeres que quieren trabajar por lo que es suyo, por lo que es nuestro, nuestra libertad para ser y sentir lo que nosotras queramos. Por nuestros derechos y por los de todas aquellas mujeres que viven en una situación de discriminación … si tú también quieres cambiar el mundo… ven a estas jornadas¡¡¡¡¡

http://www.xega.org/xega/documentacion/lesbianas/jornadas_de_politicas_lesbicas, pincha aquí para tener toda la información¡¡¡¡

¡¡¡Aiii, qué nervios!!!

domingo, 18 de octubre de 2009

Castillos en el aire

Soraya y yo nos compramos una papeleta para jugar el Euromillón que tiene de bote 43 millones de euros, casi ná¡¡¡

Siempre que compramos algún boleto comenzamos a soñar, primero por lo más urgente, un pisín curiosín, un coche para poder andar pá allá y p´a cá… y luego  me pongo a pensar y me encantaría tener un castillo. No uno de esos pijos y aburridos tipo Buckhingam  (creo que se escribe así) no  un palacio de nueva rica, sino un castillo de piedra, con sus almenas, sus pasillos, sus sótanos  y habitaciones secretas, con caballerizas y caballos, una zona de tiro al arco, con un montón de espadas (melladas), escudos…y montar en verano campamentos para niños, con temática medieval, aprender a convivir con el medio ambiente, reflexionar sobre la historia medieval, qué pasaba con las jerarquías estamentarias y con la sociedad. Por qué las mujeres cumplían un papel y los hombres otro e intentar recrear de manera equitativa y construir un mundo de fantasía, cooperativo, participativo e igualitario. Y hacer juegos de rol reales por el castillo.  Y luego en invierno, convertirlo en un balneario y una especie de casa rural, con conciertos de música celta por la noche y veladas a la luz de la luna…

Es un bonito sueño, sobre todo porque con el suficiente dinero podría montarse para niños que vienen de familias sin recursos, sin que les cueste nada…

De momento y hasta que no toque una cuantiosa lotería es sólo un castillo en el aire…

castillos1  castillo4

 castillo3

viernes, 9 de octubre de 2009

La boda de Jill y Kevin

El video que colgué en el post anterior (pincha aquí) resulta que tiene un enlace a una página web donde explican que, gracias al éxito del vídeo y de su difusión decidieron aprovecharlo para enlazarlo con una fundación que trabaja en contra de la “violencia doméstica”, utilizando los mismos términos que la fundación.

Ésta es la página de los casados:  http://www.jkweddingdance.com/. Y ésta, la de la fundación: http://wellstone.org/about-us. Se puede traducir desde la barra de google, para l@s renegad@s del inglés como yo (me da mucha vergüenza pero ye lo que hay).

Lo que vienen a decir es que colgaron el vídeo en el youtube por cachondeo y resulta  que  llevan más de 27 millones de visitas, desde que lo colgaron en el 2005¡¡¡… y lo aprovecharon para publicitar esta fundación.

Ahí lo tenéis para que luego digan que la cultura popular no vale para nada¡¡¡

Y éste, lo siento… otro video de Rosana ummm, del concierto de Madrid ummmm, hablando de solidaridad y de hacerlo de una manera positiva…

domingo, 4 de octubre de 2009

¿P´a qué preguntaré ná?

 

El otro día me enteré,  no me digáis cómo (lo cuenta mejor Jo en su último post del blog, pincha aquí para la descripción de los hechos)  que por lo visto me caso en el 2011, con Soraya y vamos a tener mellizas, que fuete eh???

Bueno, no sé si será o no será pero nos gustaría que,si algún día, en un futuro lejano, muy muy lejano o teniendo razón las varillas, nuestra boda fuera como ésta, omitiendo que están en una iglesia (aunque sea protestante)

 

Y si tenemos mellizas, nenes, nenas, adoptamos, acogemos, somos madres biológicas o como tenga que ser, l@s que vengan, lo hagan con esta marcha…

 

martes, 29 de septiembre de 2009

Vuelta de vacas

 

Ahhh que cortas¡¡¡ pero qué bien nos sentaron¡¡¡

Ahí van las fotucas, son las primeras vacaciones, que duran más de una semana, que paso con Soraya…

Vacaciones 2009 027

Como todos los viajes que empiezo, éste comenzó aquí, en la estación de autobuses de Gijón…

 

Vacaciones 2009 068

Ésta es Playa Flamingo, en el norte de Lanzarote, está a cinco minutos del hotel… la de la foto es una autóctona.. jaja.

 

 

 

Vacaciones 2009 064 Más playa. Nos llovió un par de días y Soraya se mosqueó un poco porque la guía nos había dicho que en Lanzarote sólo llovía veinte días al año y nosotras vamos y pillamos dos, si es que…

Vacaciones 2009 243 La Graciosa desde Lanzarote.

Vacaciones 2009 113 Nuestro bungaló con terraza y todo (era más grande que mi casa qué fuerte¡¡)

Vacaciones 2009 095 Aquí podéis ver los nubarrones que  nos acompañaron durante tres días, menos mal que hacía calor¡¡¡

Vacaciones 2009 084 Y éstas son las fotos que se sacan cuando el tiempo está revuelto, chula eh?

Vacaciones 2009 322 A la vuelta, parada en Madrid para ir al concierto de Rosana, qué pedazo de mujer¡¡¡ qué concierto más chulo¡¡¡¡ que directo tiene¡¡¡ que …¡¡¡¡ no sigo que me da pachungo¡¡¡

Vacaciones 2009 314 Ais…

Y además es una tía comprometida, (podría mojarse más con algunos temas, pero qué se le va a hacer…)

En conclusión, que volvemos relajadas y descansadas para afrontar el reto de este nuevo curso con ganas y con ilusión.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Otra vez “Ella”

Estamos en el concierto de esta mujer, oleoleole¡¡¡¡

Concierto en las ventas¡¡¡ alala a saltar y a brincar con la canariona¡¡¡

Pero nunca “Para nada”…


lunes, 21 de septiembre de 2009

Composición

 

 

Cuando el mundo era un Paraíso de palabras, te conocí.

Desconozco si ese Paraíso llegó antes o después de ti.

Un olor o un sabor para describirte.

Las palabras se vuelan ante tu esencia

Y el tiempo se deshace en las nubes y en el sol y en el mar.

Y el tiempo se va y no vuelve. Por más que intente apresarte

Entre las finas partículas del viento, que me traen tu olor

Anillado al recuerdo de tu cuerpo y de tus manos.

Manos que fueron capaces de apresar las notas de un violín y de un piano. Y que compusieron durante noches y noches notas y deslices debajo de las sábanas. Y saberte y quererte. Y amarte sin palabras para no matar los momentos en los que las miradas se funden y se besan y se aman también.

Y rescatar del recuerdo todo lo que huela a ti, lo que sepa a ti, lo que toque todo lo cercano a ti. Y atraparlo y esconderlo y no dejar que nada ni nadie

Ni siquiera tú, aún procediendo de ti, me lo robes, te lo lleves y me dejes, sola y olvidada. Ni los amaneceres, ni los desayunos somnolientos que te serví, ni los besos de despedida, ni los besos disimulados. Ni tus manos que buscaban las mías debajo de las mesas, como si no quisieran llegar hasta allí. Ni el dolor, ni las lágrimas que te arranqué ni las que sacaste de mí.

Nada, nada de eso dejaré para la muerte de la memoria.

Y cantaré una canción que me recuerda el dolor de estos días, y otras canciones,

Las otras que compusimos en mi cama, cuando sólo las notas volaban y se posaban en tu nariz y entonces tu sonreías... y yo sonreía. Y no había más mundo que nuestro mundo.

Y tu cuerpo era piano y mi cuerpo era violín. Y volábamos en las notas y resonaba el eco de las olas del mar, allá a lo lejos. Cuando se lo contábamos todo. ¿Te acuerdas?

...Y una canción duele tanto...

Todo esto me lo guardaré para mí. Se quedará encerrado en mi habitación hasta que los recuerdos pidan a gritos respirar, marcharse, volar, y mi vida vuelva a estar vacía. Vacía de ti y pueda dejar un hueco para cuando alguien que llegue quiera ocuparlo y llenarlo con su vida y esencia. Y entonces volveré a comenzar, porque cada esencia viene con palabras distintas y diferentes, y compondré otras canciones y lloraré otras lágrimas y besaré otros besos y otros labios y otras manos dejarán su marca....

Y el mar seguirá siendo testigo, y las nubes que siempre se paran

Delante de mi ventana, será porque siempre las saludo, como cuando era niña

Y le decía hola y adiós a todas las cosas.

... De niña no era tan difícil...

Y la brisa traerá nombres y pequeños y grandes dolores. Y los olores del mundo se mezclarán, en el invierno, cuando el calor sale de las casas y un rubor de frío cubre las mejillas, y un día es como otro día, y las noches son todas iguales, y las cosas adquieren un color sepia, el color de lo antiguo y de lo tranquilo. Y las hojas de los árboles se mueren de frío, marrones y claras y el mundo se muere. Y el mundo se congela y se para, y sólo apetece tomarse una infusión humeante, y el cuerpo busca abrazarse para encontrar el calor, y los amigos están ahí, y los amores siguen ahí...

Y todo sigue ahí... hasta que llegue la primavera y revivan los colores, y el verde y el azul vuelvan y todo vibre y nosotras sintamos que todo vibra, que nuestro cuerpo vuelve a vibrar y que algo vibró entre nosotras. Pero ya no seremos las mismas. Un invierno y miles de sueños se colarán y enturbiarán nuestras miradas. Y yo buscaré renacer en otra esencia y otro sueño. Y tú soñarás con otra esencia y otro sueño... Y el mundo habrá girado y nosotras habremos girado... por eso lo escribo y lo atrapo todo ahora. El viento anuncia la llegada del olvido... y de las noches frías y de los días repetitivos. Y quiero apresarlo, apresar todo lo que significó entre nosotras.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Ontología

 

Tú existías en mi cama,

En la esquina entre el cielo y mi boca.

En las rendijas por las que se

colaba mi sueño.

…Que sabía tan dulce a tu lado…

Existías y te veía.

Desnuda, te recogía

pequeña, abrazada en mi mirada.

Mis manos te descansaban cada noche.

Y beso a beso

Te volviste reina y danza.

Los anocheceres no terminaban nunca.

Y el alba se excusaba de llegar

Y encontrarnos, en la alcoba y a oscuras

…Tan llenas de nosotras en nosotras…

Con el día, sólo las sábanas descansaban

Para acogernos y mullirnos

Cuando los soles corrían a enamorarse de las

Lunas.

A veces, sólo a veces, consigo

recordar todas las noches.

Unirlas en una. Y saborear cómo

Alguna vez, exististe en mi cama.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Hoy ya no te veo como antes

 

No se cómo fue

Ni cómo ocurrió.

Las nubes y la brisa

Siempre me hablaban de ti.

 

Tu olor impregnaba

Todas las cosas.

En el café de la mañana

Llegabas a mí en el primer sorbo

Contigo comprobaba si el café

Tenía suficiente leche y azúcar

Y llegabas a mi estómago

Despertándolo y dándole los buenos días.

En el descanso entre clase y clase

La última palabra del profesor

Se anillaba con el recuerdo de tu voz

Gorgoteante y cantarina.

Y mi cuerpo

Sepultado por las mantas

Sin tenerte a mi lado

Porque por mucho que te

Amara durante estos años

Son demasiados recuerdos

Demasiados sueños.

Y sólo tu añoranza duerme

A mi lado.

El mundo rezumaba los fluidos

De tu presencia.

Pero hoy

Exactamente hoy.

No será mañana

Ni aún el presente

Sino hoy

Ya no te veo como antes.

Ya no encuentro tu magia.

Ya no me paro a pensar

Que estarás haciendo

Mientras escribo.

Quizás me estoy haciendo

Mayor ya

Para soñar tanto.

Tú seguirás siendo tú

Aunque no ya no te vea

Como antes.

O a lo mejor ya no serás tanto tú

Porque yo también formo

Parte del tú que tú eres

Para mí.

Aunque esto ya no importe

Seas tú o no.

Ya no te veo como antes.

Ya no te amo

Y podrás seguir siendo tú sin mí

Aunque no lo sepas

Y no tenga sentido ya

Que te cuente

Lo enamorada

Que estaba

Del tú que

Durante mucho tiempo

Fuiste para mí.

Pincha en la carátula para leer el primer capítulo (es una pasada¡¡)


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