jueves, 11 de noviembre de 2010

Que tengo que escribir más…

Hoy Vane me riñó,  me dijo que tenía el blog abandonado, ahora que ella cogía carrerilla y escribe casi todos los días.  La verdad es que sí que lo tengo un poco abandonado, primero porque aún no tengo internet en casa y los posts me suelen salir mientras recojo, como, o me ducho… me quedo parada, de repente me llega una idea y voy al ordenador a darle forma de post, pero sin internet no me sale…

En segundo lugar… porque estoy un poco seca de ideas, menos el proyecto con Heidi Metal, no encuentro nada interesante sobre lo que hablar. Pienso mucho en lo que me ha pasado esta última temporada, en el adiós que le dije a una de las personas más importantes de mi vida. Un adiós que no escogí. Un adiós que aún no acabo de creerme y sigo pensando que, cuando llegue a casa, me la encontraré, haciendo sus cosas, riéndose con un vídeo del youtube, con un rictus de enfado por no acordarme de hacer la compra, o durmiendo, enroscada en la cama,  y me acerco suavemente y le doy un beso en la frente y ella me mira, susurra un algo que no entiendo y sigue durmiendo tranquila…sigo pensando en estas cosas, en los besos que ya se acabaron, en la miradas que ya no se cruzarán cómplices, en los domingos en el rastro, en las sesiones de cine, en el que yo la invitaba a palomitas. En los paseos cogidas de la mano, en los sustos cuando me daba un beso en la calle y pasaba alguien que conocía y se ponía colorada y decía que no, que no se iba a esconder y entonces me cogía me abrazaba y me besaba…un beso hasta el alma… o cuando yo remoloneaba en la cama y ella se iba a la ducha y en el entresueño la oía tararear al compás de la radio…

 

o cuando llegaba con una camiseta para mí, con algún mensaje friki y la reñía, pero con una sonrisa en la cara porque la camiseta me encantaba, por gastarse el dinero en cosas que no necesitábamos o simplemente nos sentábamos en el sofá cogidas de las manos, mirando la tele…en algún momento perdí todo eso y no me di cuenta y no hago más que darle vueltas…

Y en tercer lugar, no escribo porque no me apetece, porque necesito recogerme un poco, enroscarme en otro sofá, no compartido con nadie, enroscarme en una casa que no comparto, ni quiero, de momento, compartir con nadie, viendo mis pelis frikis, recuperando una parte de mi vida que hasta ahora había compartido y que tengo que “resetear”, porque Soraya es la única novia que he tenido, la única chica con la que he compartido mi vida de esta manera. Y antes sabía cómo hacerlo todo sola pero ya se me había olvidado y  tengo que volver a reencontrar esa parte de mí que aprendí a compartir y a disfrutar con ella. Porque no os hacéis una idea de todo lo que aprendí junto a ella, lo que me enseñó de la vida. Las veces que me sorprendió con su manera de hacer las cosas, de apoyarme, de estar cuando lo necesitaba, de disfrutar de las cosas juntas, de respetar mis momentos y mis espacios, de que se ría con las cosas que le cuento, de que me mire con cara de “te voy a reñir como me hagas una foto con el móvil”, pero acabe sonriendo y no se crea de que me gusta cómo sale en las fotos porque dice que siempre sale con los ojos cerrados…

Como veis necesito resetear, esperar a que llegue ese día en que, cuando abra la puerta de mi casa, no piense que va a estar dentro… para volver a dirigir mis energías mentales a mi blog, y  hacia todas las cosas que me interean y que son las cosas que sustentan este blog,  de lecturas, militancia y frikadas varias…

Os dejo esta canción de Rosana… los deberes que tengo que hacer.

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