lunes, 8 de diciembre de 2008

Si la Luna se quedara al paro

SI LA LUNA SE QUEDARA AL PARO

Si la luna se quedara al paro
( como tantos otros, en estos
tiempos que corren, nadie te asegura
ni te pagan todas las horas que trabajas)
se quedaría alucinada, pero no
alunizada
ya no podría...

... sería tan extraño....

Andaríamos, las simples mortales, confusas y desorientadas.
Sin ninguna razón para alzar la cabeza
hacia el cielo en la noches extrañas.

En esas noches en las que emprendes la búsqueda.

Búsqueda de amores y de amantes.
Búsqueda de razones, sin saber razonar
teniendo eso sí, siempre la razón,
nunca estamos equivocadas
no sé por qué pero todo el

mundo
parece tener siempre la verdad.

La búsqueda que acaba
devolviéndote a casa derrotada, de nuevo por
la soledad y por ese amor nunca saciado.

Búsqueda que encontraba su aliada en la luna.

Pero a la luna se le acabó el contrato
5.000 millones de años, más o menos.
(Bueno menos que más porque ésta es la edad del Universo
la luna como satélite, es lo equivalente en nuestro
sistema familiar a la nieta. Una nieta estelar
de alguna oronda y cana estrella, a la que
se le irá la olla y lanzará más que luz, destellos
pequeños guiños a los ojos invisibles
del resto de estrella y planetas)

Quizás, las simples mortales no necesitamos ya de luna.
( Y eso que solo llevamos dos millones y medio de años en la tierra)

Hemos considerado que algo menos que 5.000 millones de años es
bastante. Y que a partir de ahora ya
sabemos ir, llegar, solas a casa.

Que encontraremos nuestros amores a la primera.
( Que nos daremos cuenta de todo)
Y ya no necesitaremos que la luna esté ahí
para que nos devuelva con su luz las
interrogaciones con las que le increpamos.

Lunáticas empedernidas, simples mortales
que como siempre y como nunca
no nos enteramos de nada.
No sabemos de qué va esto de vivir.
Y ya nos cansamos hasta de alunizar....



Y la luna se buscará una nueva casa.
Se hará un plan de pensiones.
Preparará currículos para las más diversas ocupaciones.
Y se encogerá de hombros, eso sí,
siempre sin decir nada.
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