miércoles, 6 de enero de 2010

Un nuevo año…

Me encanta que las blogueras que aprecio, admiro y sigo siempre que tienen algo nuevo que decir estén tan ilusionadas por seguir creando belleza, cariño, carcajadas y emoción a través de los blogs, y lo digo porque este año voy a necesitarlo. Necesito que sigáis creando lazos de unión entre las mujeres, que creáis la idea de que “otro mundo ye  posible” porque voy a dejar el blog un poco parado. No voy a cerrarlo porque para mí es una bombona de oxígeno y este año que entra… voy a necesitar mucho.

El 1 de enero de este año, mi padre tuvo un accidente de tráfico. Nos trajo a Gijón desde mi Macondo personal, después de las uvas. A la una menos cuarto de la mañana yo entraba a La Caleya a currar. A la una y cuarto aproximadamente, un coche invadía el carril contrario, esquivaba a un coche, y chocaba de frente con el de mi padre. Los daños:  una pierna, la derecha, amputada por debajo de la rodilla, y la otra tuvieron que operarla de urgencia. Mi padre estuvo 6 horas en un quirófano, sedado los siguientes y por fin¡¡¡ hoy despertó y nos miró con cara de ¿Qué pasó?.

No puede hablar porque está con la respiración asistida, no tiene ningún daño más, y en principio mañana ya lo llevan  una habitación… a explicarle que ha perdido un pie y que tiene que tirarse una temporada en el hospital…

Los médicos tienen que contarle lo de la pierna… y va a ser muy complicado sacarle adelante, sobre todo porque su trabajo es físico, sus aficiones son deportivas: jugar al fútbol, hacer senderismo y bailes de salón.

Éstos fueron los 5 días más largos, angustiosos y dolorosos de mi vida. Podrían haberlo sido más si mi padre no lo hubiera contado, idea que no pude quitarme de la cabeza los tres primeros días. Y  también  si no hubiera tenido a un aluvión de gente a mi lado, acompañándome, llamando por teléfono, mandando mensajes de apoyo, viniendo a verme a L´Entregu ( mi Macondo), pensando ya en cómo ayudarme y organizar mis cosas y tareas cotidianas… a todas ellas, y no me cansaré de decirlo nunca, GRACIAS.

Y a vosotras os pido que sigáis escribiendo y colgando posts. Porque ahora sí que los necesito. Necesito ver la belleza de lo cotidiano, de vuestra manera de ver y sentir el mundo para cuando llegue y encienda el ordenador, sonreir y ver que “otro mundo ye posible”.

Ya colgaré una foto de mi padre, ahora están metidas en una caja y si os digo la verdad no sé en cuál, pero la cuelga para que veáis como es un auténtico mozo del norte. No es alto, no es lo que se dice “guapo”, pero tiene los ojos más bonitos del mundo, verdes y grandes. La sonrisa más discreta del mundo y tiene una cosa superbonita: cuando le presento a alguna amiga o amigo, les mira como si acabara de enamorarse de ellos…

Y además, es mi PADRE, el mejor paisano del mundo mundial ( y quien diga lo contrario tendrá que vérselas conmigo¡¡)

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