martes, 24 de agosto de 2010

¿A dónde irán los besos?

Durante más de cuatro años me enseñaste y casi me obligaste a no decirte nunca “adiós” cuando te ibas o yo me iba, siempre me corregías y me decías “hasta luego”… y cuando me olvidé de los “adioses”, cuando ya creía que jamás diría ninguno, tú me dijiste uno, uno sólo que cerró la puerta para siempre…

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