viernes, 18 de septiembre de 2009

Ontología

 

Tú existías en mi cama,

En la esquina entre el cielo y mi boca.

En las rendijas por las que se

colaba mi sueño.

…Que sabía tan dulce a tu lado…

Existías y te veía.

Desnuda, te recogía

pequeña, abrazada en mi mirada.

Mis manos te descansaban cada noche.

Y beso a beso

Te volviste reina y danza.

Los anocheceres no terminaban nunca.

Y el alba se excusaba de llegar

Y encontrarnos, en la alcoba y a oscuras

…Tan llenas de nosotras en nosotras…

Con el día, sólo las sábanas descansaban

Para acogernos y mullirnos

Cuando los soles corrían a enamorarse de las

Lunas.

A veces, sólo a veces, consigo

recordar todas las noches.

Unirlas en una. Y saborear cómo

Alguna vez, exististe en mi cama.

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